Querido diario:
Ya que es un año nuevo, intentaré cambiar algunas de mis manías que no me gustan...
1. Intentaré cambiar lo de hacer cosas de las que luego me arrepienta.
2. Se intentará cambiar en muchos fallos que he cometido en el pasado para no volverlos a repetir y sentirme así mejor persona, aun que no tenga nada que ver. Después de todo, dicen que lo que importa es el interior, ¿no?
3. Me quitaré la costumbre ( o se intentará por lo menos ), esa puta costumbre que tengo de darle tanta importancia a lo que dirá la gente, a lo que dirán luego de mi o al cómo me mirarán si me ven con esto, con eso o con aquello...
Quiero cambiar en muchos sentidos, es mi propósito para el 2O11.
4. Quiero cambiar en cómo trato muchas veces a la gente, pero espero que sea una acción recíproca, o sino lo daré por hecho y pasaré a otra cosa.
5. Quiero cambiar, y dejar de preocuparme de cosas insignificantes a las que, a veces, les doy demasiada importancia... Como un enfado tonto, porque muchas veces lo paso muy mal por las noches pensando en que mis castillos de amor que tengo montados en el aire se pueden hundir hasta la más remota profundidad.
6. Y, también, espero que siempre siga siendo tan feliz cuando estoy con él .
Así es como empezaba su primera página del diario del nuevo año Sara. Eran sus propósitos a partir del primer día para el nuevo año, hasta el último día de este año que acababa de empezar.
-El punto 6 siempre será verdad, siempre... Siempre... Siempre...- pensaba mientras se quedaba durmiendo sobre su escritorio, boli en mano.
-¿Dónde coño estás metida tía? No sé si te acordarás de que habíamos quedado a las once y media para ir a buscar un regalo para llevarle a Cris, porque viene esta tarde del hospital...
-¡No me digas que era hoy cuando volvía! Se me había olvidado, y es que anoche me quedé durmiendo cuando...
-¿Cuándo? ¿Cuándo qué? Ya te montaste otra vez tu teatro imaginario con Héctor... ¿O me equivoco?-Decía Lidia poniendo ese tono de voz de intriga con que solía preguntar a su mejor amiga sobre ese "tema" siempre que hablaban de él.
-Te equivocas, raro, pero te equivocas... Si quieres pásate a por mi, porque tengo que desayunar, vestirme, arreglarme, ordenar la habitación... Mientras vienes, voy haciendo algo y si llegas antes de que termine, me ayudas -decía entre risas mañaneras- te lo voy contando y damos ideas de lo que le compramos para cuando vuelva Cris del hospital.
-Ok. ¿Estás sola?
-¿Qué pasa? ¿Me vas a violar?
-Qué gracioooooooooooooosa que estás por las mañanas... Me encantas.- decía Lidia - Bueno, que voy ya para tu casa, ves empezando si quieres, aun que en 5 minutos estoy allí, sólo tengo que ir a comprar tabaco y voy.
-Vale, aquí te espero.
Sara cuelga el móvil, y aún medio dormida se levanta y recoge todos los zapatos, zapatillas y demás que tenía con la ropa en el suelo y los guarda en el zapatero de su habitación, mientras amontona toda la ropa para dejarla el la cesta de la ropa sucia del baño. Mientras se quitaba el pijama y se ponía unos vaqueros con una camisa, suena el telefonillo del pasillo y, corre a abrir poniéndose a saltos los pantalones.
-¿No hay nadie, no?- Es lo primero que pregunta Lidia al entrar en casa -Te lo digo por encenderme un piti. Vengo todo lo rápida que puedo.
Ella le hace un gesto negativo con la cabeza mientras se hace un vaso de leche.
-Ah vale.
-¿Que quiere que le compremos a Cris, has pensado algo? Te lo digo por ir directas y tal...-pregunta Sara mientras se limpia la boca del último trago de leche con una servilleta.
-No, pero cuando te cuente lo que he visto en el parque que hay a dos calles de aquí,vas a flipar. He venido corriendo por eso...
-¿Me debo asustar?
-¿Asustar? En todo caso cabrear... ¿Héctor había dejado al putón de Leire, esa guarra que se tiraba a todo lo que le pasaba por delante?
-Si... o eso me dijo, porque la pilló con otro de su barrio de pleno y dijo que no la quería volver a ver, que a esa ni agua...
-Joder, que bien te sabe mentir ese chico... No tenía la misma cara ahora cuando le comía toda la boca en el banco del parque...
-¿Qué dices tía? Me lo prometió...


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