Me puso un dedo en los labios para cerrarlos.
-No te preocupes, Bella, mi amor. No he olvidado el resto de tus peticiones.
Introdijo las manos en mi pelo y sus labios se movieron de modo lento, pero concienzudo, contra los míos, antes de que me diera cuenta de a qué se estaba refiriendo. De lo que estaba haciendo. No me quedaba mucho tiempo para reaccionar. Si esperaba un poco, no sería capaz de recordar por qué tenía que detenerle. Ya empezaba a no poder respirar bien. Aferré sus brazos con las manos apretándome más contra él, mi boca pegada a la suya, contestando de este modo a cualquier pregunta inexpresada por su parte.
Intenté aclararme la mente, para encontrar un modo de hablar. Se dio la vuelta lentamente, presionándome contra la hierba fría. ¡Oh, vamos, qué importa!, se alegraba mi parte menos noble. Tenía la mente llena de la dulzura de su aliento.
No, no, no, discutía en mi interior. Sacudí la cabeza y su boca se deslizó hasta mi cuello, dándome una oportunidad para recobrar la respiración.
-Para, Edward. Detente -mi voz era tan débil como mi voluntad.
-¿Por qué? -susurró en el hueco de mi garganta.
Intenté imprimir algún tipo de resolución en mi tono.
-No quiero que hagamos esto ahora.
-¿Ah, no? -preguntó, con una sonrisa transparentándose en su voz. Puso sus labios otra vez sobre los míos y se me hizo imposible volver a hablar. El fuego corría por mis venas, quemándome donde mi piel tocaba la suya.
pero lleva razón. Mucha razón.
Yo creo que lo único bueno que está pasando en estos momentos en mi vida, es el campamento.
¡POR FÍN!
Ya creía que no me iba de campamento.
Me hacía muchisísima ilusión y ya creía que no me habían cogido, pero no lo supe antes porque hubo un problema en la web, y hasta que no lo solucionaron (el viernes pasado) estaba todo igual que cuando mandé la solicitud. Pero, al meterme, ¿cuál fue mi sorpresa? ¡Me habían cogido!
No está muy lejos, en Albacete capital, pero está muy chulo. Es una residencia universitaria, con piscina, el campo de fútbol del Albacete enfrente (eso, en verdad, no me importa mucho) y con un corte inglés (precioso) ¡al lado! e.e
Mañana, día 2, me lleva mi padre allí para 15 días, y en verdad, me da mucho corte porque no conozco a nadie, y aparte de tener 5 horas de clase de inglés (es un campamento de inglés, por si no lo he dicho), tendré que estar todo el día hablando en inglés, y me da un poco de corte, pero en fín... El que no arriesga, no gana.
Asique... ¡ME DESPIDOOOOOOOOOOOOOUUW!


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